Cuba será libre. Yo ya lo soy

 

Fueron las palabras que dejó escritas Reinaldo Arena antes de acabar con su vida el 7 de diciembre de 1990, en la ciudad de Manhattan. Después de haber ingerido un puñado de píldoras fue hasta el sofá con un vaso de whisky en su mano, bebió, sabiendo su vida llegaba al final, como mismo llegaría al final el trago que bebía, el vaso escapó de su mano y tras un último aliento dejaba de vivir el afanado escritor. Junto a él se encontraban sus amigos Dolores Koch y Lázaro Gómez, quienes habían sido testigos de su partida.

Era su mayor sueño, vivir en libertad, desde 1980 lo había conseguido, no llegaría a ver la isla donde nació libre, de una oscura, sangrienta y represiva revolución, la cual había traicionado desde sus inicios los principios que hicieron al pueblo creer en ella, moriría sin ver a Cuba libre, no imaginaría que veinte siete años después aún Cuba estaría subyugada, y, tras la muerte del tirano Fidel Castro la revolución cubana se convertiría en una monarquía hereditaria.  

 

Dos veces la muerte lo vino a buscar a la sala del hospital Roosevelt Hospital de New York, donde se encontraba ingresado, condenado a muerte contagiado de SIDA, estaba condenado a fallecer mucho antes del día escogido por él, dos veces en la fría sala del hospital la muerte se posesionó a su lado, él le pidió una oportunidad más, su único afán era terminar la que sería su obra póstuma, "Antes que anochezca", un cruel relato de su vida, marcada por su pecados capitales. Ante los ojos de los comandantes revolucionarios, no podían aceptarle ser escritor, homosexual y menos un, disidente.

Anteriormente lo había dicho Fidel Castro en la conclusión en su reunión con los intelectuales, "Con la revolución todo, contra la revolución nada", y nada mejor que las respuesta del poeta Virgilio Piñera ante el naciente dictador cubano, "Yo solo sé que tengo miedo", fue el epitafio a lo que después sucedería con la intelectualidad cubana, miedo a escribir, miedo a hablar, miedo a pensar. En ese ambiente nacía como escritor Reinaldo Arenas.

Su primera y única obra publicada en la isla, "Celestino antes del alba", publicada en 1967 catalogada una de las novelas más audaces del "boom" latinoamericano, siendo considerado junto a Severo Sarduy un continuador del neo barroquismo cubano iniciado años antes por Lezama Lima y su obra "Paradiso".

Desde el pequeño pueblo de Aguas Claras, un punto perdido en la geografía oriental de Cuba, esta obra le abriría las puertas al reconocimiento universal.

Esta misma novela en su país lo convertiría en un paria, un traidor, un contrarrevolucionario para los dirigentes del gobierno cubano, mientras el mundo se rendía antes sus letras, en su país comenzaba su acoso y persecución.

 

"El  mundo alucinante" es una novela catalogada entre la autobiografía y la novela picaresca, se mueve en las aguas de la cultura y la política hispanoamericana criticando duramente a las ideologías represivas. Llevada a Francia a escondida por unos amigos y publicada en el país galo, hizo creciera la hostilidad del gobierno castrista, no aceptaban fuera publicado en Francia sin el consentimiento de la nomenclatura del partido.

Una vez lograra escapar de Cuba por el éxodo del Mariel llegaría a la ciudad de Miami desde donde se trasladaría a la cosmopolita ciudad de New York, allí continuó su fecunda carrera, nuevas obras se sumarían a su ya existente obra.

 

1967: Celestino antes del alba

1969: El mundo alucinante

1980: El palacio de las blanquísimas mofetas

1980: La vieja Rosa

1982: Otra vez el mar

1984: Arturo, la estrella más brillante

1987: La loma del ángel

1988: El asalto

1989: El portero

1990: Viaje a La Habana

1999: El color del verano o Nuevo jardín de las delicias (póstuma)

Cuento

1972: Con los ojos cerrados

1981: Termina el desfile

1991: Final de un cuento (póstuma)

1995: Adiós a Mamá (póstuma) 

Autobiografía

1992: Antes que anochezca (póstuma) 

Ensayo

1986: Necesidad de libertad

Teatro

1986: Persecución (cinco piezas de teatro experimental)

Poesía

1981: El central

1989: Voluntad de vivir manifestándose

2001: Inferno, poesía completa (póstuma, con prólogo de Juan Abreu)

 

La tiranía logró silenciarlo dentro de Cuba, hoy su obra es desconocida en el país donde nació, ello no impedirá que su legado continúe acusándolos, señalándolos con su obra, sus crímenes, sus desmanes, sus odios contra su propio pueblo. Mañana muchos no recordaran los crímenes de los hermanos Castro pero la obra de Reinaldo Arenas continuará vigente por su calidad y su acusación a quienes lo persiguieron y lo condenaron en vida al ostracismo, la persecución, la cárcel y hasta su propia muerte.

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